jueves, 2 de abril de 2015

CON EL PAN NO SE JUEGA

Ajenos a miserias,
ciegos de gula
acumulan mierda
en el dulce columpiar
postcolonial occidental.

Y el pan. El pan
te hace boqueras rojas
de sangre angular,
de gritos sedientos,
de uñas que aran,
de muerte en famélicas
líneas costales.

Crueles- inocentes sin alma.

Y el dolor es crepuscular,
cultura en sistema rebanada.
Y la voz que grita se siente sola
y la voz escuchada vomita.
Y un juego, financiero,
y un cultivo, sin cereal,
nos mata, nos separa, les amordaza.

Y los ojos me miran extrañados
saliéndose de sus órbitas desnutridas.
¿Por qué? ¿Por qué?
Sólo era Pan.

A Jamal y a su obra Con el pan no se juega

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